¿Segunda Oportunidad con tu Ex? La Mirada desde la Conciencia de Unidad
- ·Chit· Vida Consciente
- 28 dic 2025
- 7 Min. de lectura
Cuando volver a intentarlo es empezar de nuevo, no repetir lo mismo.
La Pregunta que Llega al Corazón
"¿Le doy otra oportunidad?"
Esa pregunta resuena en tu pecho. Tu ex ha vuelto a aparecer. Dice que ha cambiado. Que extraña lo que tenían. Que ahora sería diferente.
Y tú... tú no sabes.
Una parte de ti quiere creerle. Otra parte te recuerda por qué terminaron. Y otra más te susurra: "¿Y si esta vez sí funciona?"
Desde la Conciencia de Unidad, una segunda oportunidad no es volver atrás. Es la posibilidad de empezar de nuevo. Pero sólo si ambos están dispuestos a hacerlo de verdad.
No con las mismas personas. Con las personas en las que se han convertido.
Primer Paso: La Honestidad Radical con el Pasado
Antes de siquiera considerar volver, necesitas claridad total sobre algo fundamental:
¿Por qué terminaron?
No la versión superficial. No la historia que te cuentas para protegerte del dolor.
La verdad.
Siéntate contigo misma y pregúntate:
¿Qué fue realmente lo que rompió la relación?
¿Cuál fue MI parte en eso? (no solo la del otro)
¿Qué patrón estaba repitiendo?
¿Qué herida mía se activaba constantemente?
¿Qué no me atreví a decir?
¿Qué tolere que no debería haber tolerado?
¿Dónde me traicioné a mí misma por mantener la relación?
Escribe las respuestas. Sin filtros. Sin justificaciones.
Y después pregúntate lo mismo sobre la otra persona:
¿Qué patrones repetía?
¿Qué heridas suyas se activaban?
¿Qué no podía darme (no porque fuera malo, sino porque no lo tenía integrado)?
Esto no es para juzgar. Es para VER.
Porque sólo desde la claridad de lo que fue, puedes decidir si hay espacio real para algo nuevo.

Segundo Paso: ¿Ha Habido Transformación Real?
Aquí es donde la mayoría de las "segundas oportunidades" fracasan.
Porque volvemos con la misma persona. Y creemos que esta vez será diferente simplemente porque "lo queremos más" o porque "echamos de menos lo bueno".
Pero desde la Conciencia de Unidad, sabemos que:
El amor no es suficiente. Necesitas consciencia. Necesitas crecimiento. Necesitas transformación.
Pregúntate (con brutal honestidad):
Sobre ti misma:
¿He trabajado en los patrones que contribuyeron a la ruptura?
¿He integrado algo de mi sombra desde que terminamos?
¿He sanado la herida que se activaba constantemente?
¿Me conozco mejor ahora?
¿Soy más consciente de mis necesidades, límites, y formas de relacionarme?
¿He aprendido a comunicar de manera diferente?
Sobre la otra persona:
¿Hay evidencia REAL de cambio? (no solo palabras, sino acciones concretas)
¿Ha hecho trabajo interno? (terapia, acompañamiento, autoconocimiento)
¿Puede hablar de sus patrones con consciencia?
¿Reconoce su parte en lo que pasó sin victimizarse ni culpar?
¿Ha integrado aprendizajes específicos de la primera experiencia?
Si la respuesta a la mayoría de estas preguntas es NO... no es una segunda oportunidad. Es repetir el mismo ciclo esperando un resultado diferente.
Y eso, amor, es la definición de locura.
El Engaño de las Imágenes: Volver a Ver de Nuevo
Aquí viene algo profundo.
Cuando piensas en tu ex, ¿en quién estás pensando realmente?
¿Con la persona real que es HOY?
¿O con la imagen mental que tienes de ella? Una imagen construida de recuerdos, emociones, proyecciones, fantasías...
La trampa de las imágenes
Nos relacionamos con imágenes. Siempre.
La imagen que tenemos del otro: "Él es así", "Ella siempre hace esto", "Nunca cambia", "Es un desastre para comunicar"...
La imagen que tenemos de nosotras mismas: "Yo soy muy intensa", "Siempre elijo mal", "No puedo confiar", "Necesito demasiado"...
Estas imágenes son productos mentales del pasado cargados de emoción.
Son reales en nuestra mente. Pero no son la verdad del presente.
La persona que tienes enfrente HOY no es exactamente la misma que dejaste hace meses o años atrás.
Tú tampoco lo eres.
El trabajo con las imágenes
No se trata de "eliminar" las imágenes. Es imposible. La mente crea imágenes constantemente.
Se trata de:
Reconocerlas: "Ah, mira, ahí está otra vez esa imagen de él como 'el egoísta que sólo piensa en sí mismo'"
Sentir la emoción que traen: La rabia, la tristeza, la decepción que viene con esa imagen.
Soltar la emoción: Dejarla pasar. Respirar. Escribir. Llorar si hace falta.
Volver al presente: "¿Quién es esta persona HOY? ¿Qué está mostrándome AHORA?"
Esto requiere presencia constante.
Porque el pasado querrá colarse una y otra vez. Tu mente te dirá: "Ya sé cómo es. No va a cambiar."
Pero ¿y si ha cambiado?
¿Y si tú has cambiado?
Sólo desde el presente puedes descubrir si hay algo nuevo aquí.
La Tentación de Cambiar al Otro (y por qué no funciona)
Seamos honestas.
Una parte de ti, cuando considera volver, está pensando:
"Esta vez le voy a hacer entender...""Ahora sí va a ver lo que necesito...""Si le explico mejor, va a cambiar..."
Detente ahí.
La verdad incómoda:
No puedes cambiar a nadie.
Puedes expresar tu malestar. Puedes poner límites. Puedes comunicar tus necesidades.
Pero cambiar al otro, hacerle ver, convencerle de que sea diferente...
No está en tu poder. Y no es tu trabajo.
El trabajo real:
Cuando algo del otro te molesta, el proceso consciente es:
1. Reconocer tu malestar
"Me siento incómoda/enojada/triste cuando él/ella hace/dice X"
No juzgar la emoción. Sólo reconocerla.
2. Tomar consciencia de tus juicios
"Mi mente dice: 'Es un egoísta', 'No me valora', 'No le importo'"
¿Son verdad estos juicios? ¿O son interpretaciones?
3. Mirar qué se activa en TI
¿Qué herida toca esto?
¿Qué necesidad mía no está siendo vista?
¿Qué patrón mío se está repitiendo?
¿Esto me recuerda a algo de mi infancia/pasado?
Aquí está el oro. Porque lo que te molesta del otro, casi siempre te está señalando algo en ti que necesita ser integrado.
4. Expresar con asertividad (comunicación real)
No desde el ataque: "Eres un egoísta"
No desde el victimismo: "Nunca me escuchas"
Desde la vulnerabilidad y la responsabilidad:
"Cuando haces X, yo me siento Y. Necesito Z. ¿Podemos hablar de esto?"
Comunicación bidireccional. No un monólogo. Un diálogo real donde ambos se escuchan, se ven, se honran.
5. Comprometerte a trabajar EN TI
Esto es lo más importante.
No esperar a que el otro cambie para que tú estés bien.
Trabajar tu herida. Integrar tu sombra. Sanar tu patrón.
Y desde ahí, observar:
¿El otro también se mira con honestidad?
¿Le importa el impacto de su conducta en ti?
¿Está dispuesto a crecer?
No por ti. Por sí mismo.
Porque si sólo cambia para "no perderte", cuando la relación se estabilice, volverá a lo mismo.
El crecimiento real es por uno mismo. Por ser más libre de programaciones. Por vivir más alineado con quien realmente es.
La Relación que Anhelas: El Espejo Interior
Aquí viene algo que cambia todo.
Te voy a hacer una pregunta:
¿Cómo es tu relación contigo misma?
¿Te hablas con amor o con crítica?
¿Te escuchas de verdad o ignoras tus necesidades?
¿Eres honesta contigo o te mientes para evitar el dolor?
¿Te permites sentir o reprimes tus emociones?
¿Te das lo que necesitas o esperas que vengan a dártelo?
La relación que tienes contigo misma es el modelo de la relación que puedes tener con otro.
Si no te escuchas a ti, ¿cómo vas a escuchar realmente al otro?
Si no eres honesta contigo, ¿cómo vas a crear un espacio de honestidad?
Si no te permites ser vulnerable contigo misma, ¿cómo vas a abrirte con otro?
La relación que anhelas
Dices que te gustaría encontrar una persona con la que pudieras tener el mismo nivel de comunicación que tienes contigo misma internamente.
Ese nivel de honestidad. De transparencia. De intimidad. De fusión. De conexión.
Y tienes razón. Eso es lo que mereces. Eso es una relación consciente.
Pero para llegar ahí, necesitas:
Primero, cultivar esa relación contigo misma. Profundamente. Radicalmente. Sin condiciones.
Segundo, encontrar (o volver con) alguien que también tenga esa relación consigo mismo.
Porque dos personas que no se conocen a sí mismas no pueden crear intimidad real.
Crean dependencia. Proyección. Drama. Repetición de patrones.
Pero dos personas que SÍ se conocen, que se han mirado con honestidad, que han integrado su sombra...
Ahí sí puede haber algo sagrado.
Volver con un Ex es Empezar de Nuevo (o debería serlo)
Aquí está la clave de todo.
Si decides volver con tu ex, NO están "retomando" la relación.
Están empezando una NUEVA.
Con dos personas que ya no son las mismas.
Con aprendizajes integrados.
Con heridas (ojalá) más sanadas.
Con consciencia de lo que fue y compromiso de que sea diferente.
Si vuelven a lo mismo... no es una segunda oportunidad. Es la misma relación con otro nombre.
Empezar de nuevo significa:
✨ Soltar las imágenes del pasado
✨ Relacionarse desde el presente
✨ Comunicar desde la vulnerabilidad
✨ Establecer límites claros
✨ Honrar las necesidades de ambos
✨ Comprometerse al crecimiento mutuo (cada uno en su trabajo interno)
✨ Crear acuerdos conscientes sobre cómo quieren relacionarse
No es "volver". Es co-crear algo nuevo.
Y si no están dispuestos a eso...
Mejor soltar y seguir adelante.
Las Preguntas que Debes Hacerte Antes de Decidir
Antes de decir "sí" a una segunda oportunidad, siéntate contigo misma y pregúntate:
💜 ¿He sanado lo suficiente para no repetir el mismo patrón?
💜 ¿La otra persona ha hecho trabajo interno real o sólo me está diciendo lo que quiero oír?
💜 ¿Estoy volviendo por amor consciente o por miedo a la soledad? ¿DESDE DÓNDE me abro a la posibilidad de volver con esa persona?
💜 ¿Estoy dispuesta a relacionarme con quien es HOY, no con quien fue o con quien quiero que sea?
💜 ¿Puedo comunicar mis necesidades con honestidad radical?
💜 ¿Estoy lista para que, si vuelvo a ver los mismos patrones, tenga la fortaleza de irme?
💜 ¿Esta relación me acerca a quien quiero ser o me aleja de mi esencia?
Si hay dudas, respétalas.
La duda es sabiduría disfrazada de incertidumbre.
Lo que Viene: Bases para una Relación Consciente
Si después de todo esto decides que SÍ, que hay espacio para empezar de nuevo...
El siguiente paso es establecer bases sólidas.
En el próximo artículo exploraremos:
✨ Cómo crear acuerdos conscientes
✨ Qué conversaciones tener ANTES de empezar (valores, los temas incómodos y necesarios...)
✨ Cómo establecer límites saludables
✨ Qué hacer cuando los viejos patrones aparezcan (porque aparecerán)
✨ Cómo mantener la individualidad dentro de la unión
✨ Cómo crear intimidad real, no fusión codependiente
Porque sí, se puede volver con un ex.
Pero sólo si ambos están dispuestos a empezar de cero.
Desde la consciencia. Desde la honestidad. Desde el presente.
La Invitación
Si este artículo resuena contigo...
Si estás en ese momento de decisión...
Si quieres explorar esto más profundamente...
Te invito a que me acompañes.
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Porque al final, no se trata de "volver" o "no volver".
Se trata de elegir desde la consciencia.
Y honrar lo que tu corazón y tu sabiduría interior te dicen.
Con amor y presencia, 💜
Ester Torres Ledesma
Terapia desde la Conciencia de Unidad | Biodescodificación | Acompañamiento Consciente









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